24 oct. 2011

El texto más bonito del mundo (Anónimo)

Erase un vez un escritor, que quiso escribir el texto más bonito del mundo. 
Un texto que, al ser leído, fuese capaz de extraer la bondad en el arrogante, la generosidad en el avaricioso, la honestidad en el embustero y, sobre todo, el amor en el indiferente.. 

Su texto sería leído en cada casa, en cada esquina, en cada plaza o en cada parque. Se leería en periódicos y se escucharía en radios, y los muros de las ciudades aparecerían colmados de afiches con sus palabras. 
La gente comenzaría a leerlo por la simple llamada de la curiosidad y el morbo, pero poco a poco sus originales garabatos mezclados acabarían tomando sentido en la mente del lector, y poco a poco, como un virus, se instalaría en su corazón para que este y unicamente este, fuese capaz de repartirlo por todo el organismo. 
Entonces la sensibilidad y la humildad crecerían en cada cuerpo cual enredadera, y aprenderíamos, como las plantas, a transformar todo nuestro CO2 acumulado en oxígeno, en definitiva.. aprenderíamos a respirar.. 

Y así lo hizo, y las ciudades se inundaron de cuartillas, y la gente acudía en masa para intentar no quedarse sin alguna de ellas. Algunos incluso, en su afán de que ese texto les pudiese cambiar la vida, se llevaban 3 o 4 cuartillas con el mismo texto, dejando a otros sin la posibilidad de tan siquiera leerlo..

Así que pasaron los días y las semanas, y la verdad es que nadie notó el cambio. Su texto no había funcionado.. 
El escritor, incrédulo, salió a pasear pensando que podría haber pasado. Se sentó en un banco apesadumbrado por su fracaso cuando, de repente, una joven de cabellos cobrizos se sentó a su lado.
- Disculpe buen hombre, ¿qué le ocurre? Parece usted decepcionado.. 
- Es inevitable muchachita, soy el autor del texto que todos ignoraron, y en esa tinta se escondía mi último gramo de esperanza en el despertar de la raza humana.. Desgraciadamente, fracasé.. 
- ¿Usted es el autor de ese texto que ha inundado la ciudad? Pues déjeme decirle una cosa. Usted no ha fracasado, simplemente ha cometido un grave error. Y es que para que un texto pueda ser realmente valorado, debe estar siempre firmado por su autor.. 

Desde entonces, muchos decidieron firmar su cuartilla y entregársela a la persona que creían adecuada. 

En la cuartilla solo ponía: "El que no sueña no vuela ." (Zuich) 

                                                                                            Para ti ^^

8 comentarios:

  1. LA MALDICIÓN

    Allí estaba, solitario, el narrador sobre su papel. Allá, en la esquina del fondo de la habitación, enfrentado cara a cara contra su tarea creadora. Su pluma rasgaba el papel con ansia, de izquierda a derecha primero, pero implacable en su imparable descenso. Cuando la hoja cedía, no había tiempo que perder para atacar a la siguiente. Y a la siguiente. ¡Y a la siguiente! … y a la siguiente…



    … el ritmo comenzaba a disminuir. Poco a poco, el frenesí narrativo que se respiraba en aquel rincón se iba atenuando…

    Finalmente, se detuvo por completo.

    El escritor apagó la lámpara y se echó hacia atrás perezosamente en la silla, una de sus infatigables compañeras de trabajo. Soltó de entre sus dedos, lentamente, a otra de estas compañeras, la pluma. Su pecho oscilaba arriba y abajo tras sus ropas, empapadas con el sudor de toda aquella larga jornada. Y es que ya era bien entrada la noche. Pero…
    Por fin, bajo la tenue luz proyectada por las llamas de la chimenea en la habitación. Por fin, tras permanecer absorto en su trabajo durante las últimas horas en una interminable vigilia. Por fin, tras incontables días invertidos en elaborarla. Hoy había sido el día. Al fin, y de una condenada vez, había acabado La obra de su vida. La obra de su vida… Los cientos de folios que la componían, garabateados con su letra grande y descuidada, descansaban sobre la mesa formando dos enormes montículos de celulosa.
    Suspiró. Y es que ante él tenía años de labor, la historia que siempre había querido contar. Era una auténtica obra maestra. Magnífica. Sublime. Su obra maestra. Su obra magnífica. Su obra sublime. Con la mente abotagada por el sueño, se sentía incapaz de recordar cuánto tiempo llevaba sumido en ella. Aunque quizá el término apropiado no sea abotagada, pero es que es difícil de explicar. Es aquella sensación, mezcla de agotamiento y euforia, en que uno se encuentra cuando tras estar inmerso horas y horas en cierta actividad, la finaliza sintiendo un éxito rotundo. Simplemente os sugiero que recordéis cómo os encontráis cuando os pasa algo así. Porque esa, esa sí es una buena descripción.

    Se levantó. Dos, cuatro, ocho pasos, y aterrizó de nuevo, ahora en el viejo sofá de la estancia, situado frente a la chimenea. Él era la satisfacción personificada. De nuevo bufó, para acto seguido tender la cabeza hacia atrás, componiendo una mueca de alegría. Cerró los ojos, intentando descansar. Sintió cómo su mente al fin se relajaba, cómo le habían comenzado a doler las sienes por el mero hecho de no pensar. También percibió el fantástico contraste entre el calor de la hoguera a diestra y el vigorizante viento de medianoche a siniestra. Estiraba las manos, cada uno de los dedos, tensos tras horas de continuo garabatear.

    Se encontraba sin hacer absolutamente nada. En calma. Sintiendo paz…

    ResponderEliminar
  2. Ojos abiertos. Incorporó bruscamente su torso, la cara reflejaba un gesto de alarma y concentración. La mirada fija al frente. Con gesto brusco, se levantó y prácticamente corrió de nuevo hasta la mesa. Le dio la vuelta a una de las montañas de celulosa, tomó un taco de hojas de la nueva parte superior, y comenzó la lectura de la historia. Su mirada recorrió de izquierda a derecha el primer párrafo.

    Después fue su mano la que primeramente llevó la pluma primero al tintero, acto seguido a tachar todo aquel comienzo.

    Con énfasis, prosiguió la lectura. Segundo párrafo. Y segunda tanda de líneas horizontales. Siguiente… Conforme avanzaba, la tinta no hacía sino surcar el papel, que se componía cada vez de más y más paralelas. Así, el creador redescubrió las primeras páginas de Su obra de un modo y en un contexto que hasta ese instante no habría podido imaginar. Llegado un punto, paró. El sueño le estaba comenzando a dominar de forma más que evidente. Había recorrido ya todo el primer capítulo. Miró las hojas que lo componían, primero por el reverso, luego por el anverso, y todas cruzadas por una perfecta sucesión de rayas. No podía ser posible, tendría que estarse equivocando. Efectivamente, aquel era el momento de dormir: la compañera almohada y el tiempo siempre dan una visión más objetiva de las cosas, y si de algo disponía tras tanto trabajo en la historia, precisamente eran minutos, días y meses. El fallo no vendría de presuntos problemas con las manecillas.
    Cuando despertó, un par de horas después, volvió a tomar aquellas páginas, y las volvió a contemplar por ambos reversos, con un cierto aire sorprendido.
    Y las arrojó a la aún crepitante chimenea. Aquello era mierda.

    Pasó a las siguientes partes de la historia. Durante las siguientes horas, la purga fue implacable: toda Su obra terminó allí donde las primeras líneas habían prendido, capítulo a capítulo primero, página a página más adelante. Intentaba reescribir pasajes, pero tras una nueva lectura, también eran erradicados. Era un relato lamentable, como poco muy mejorable. Al final, llegó a un punto en el que incluso troceaba los folios antes de hacerlos pasar a formar parte de tiempos pretéritos, simplemente por tener una mayor sensación de que habían desaparecido de este mundo. No estaba nada satisfecho con aquella historia. Nada, nada satisfecho. Sólo lo último que había escrito se libró del castigo. Comenzaría de nuevo a componerla, ahora desde el final… Seguro que podía mejorar. Mejor dicho. Creía que era completamente imposible que no pudiera mejorarla.


    Ése, ése sentimiento, es precisamente la maldición del escritor.

    ResponderEliminar
  3. Me encanta David =oD. ¿Lo has escrito tú? Porque está muy bien escrito =o).

    P.D.: La maldición del pintor es la del lienzo en blanco, la del escritor es la de mejorar la historia que ya ha escrito, algo que en el fondo es muy humano: es difícil empezar una historia pero también, cuando la creas y pasa el tiempo, ves las cosas de forma diferente por lo que también cambiarías parte de la historia ya creada...es base de la condición humana.

    ResponderEliminar
  4. Oui, la he escrito yo. Merci! Bueno oír que lo que escribo no es mierda :D

    Es que iba leyendo lo de arriba y no hacía si no recordarme a esto, en un modo distinto pero por el estilo ^^

    ResponderEliminar
  5. Y añadiré que de lienzos no sé demasiado... de historias, uno mismo es en la mayoría de veces su mayor crítico (y sin embargo no es capaz de ver los más simples fallos)

    Nah, que me voy. Con el tiempo, cambiarías muchas cosas sí. Mismamente, el primer relato en serio que escribí, me sigue gustando la idea (de hecho probablemente sea mi idea preferida... ¿por ser la primera?), pero no me acaba de convencer el modo de desarrollarla.

    Y no soy el único. Y por lo que dices, ¿es osado aventurar que has tenido algún problemilla? :D

    ResponderEliminar
  6. Pues oye, el texto está muy bien, a mí me ha gustado mucho :). ¿Tienes más que hayas escrito por ahí guardados? Porque si no te importa, me puedes pasar alguno y lo leo :)

    Yo hace años también empecé una historia pero vamos, que como muchos de mis dibujos está sin acabar y en el olvido.... jeje :)

    Y eso, que no sé, todos cambiaríamos unas cosas sí otras no..... simplemente era una reflexión generalista y simple, osado :P jeje ^^

    Bueno, ¿y qué tal por esas tierras tan frías? Yo ayer tuve solete y no hace tanto frío, de momento.... :D

    ResponderEliminar
  7. Como me gustaría tener esa facilidad de palabra, y poder plasmar con letras las ideas que tengo en mi cabeza... Pero es que yo en cuanto escribo 2 líneas ya me parecen bastante mejorables, y si lleno una página, enseguida la descarto...

    Si es que para algo soy de ciencias xD

    PD: <('o'<) ^( '-' )^ (>'o')> v( '.' )v <(' .' )> <('.'<) ^( '.' )^ (>'.')> v( '.' )v <(' .' )> yeah!

    ResponderEliminar
  8. jaja, bueno yo creo que no suele ser fácil plasmar con palabras lo que se quiere decir aunque seas de ciencias ;)

    ResponderEliminar